Artículos. ¡A escribir cuentos!
Si nuestro hijo disfruta mucho de la lectura, escribir sus propias historias le parecerá una magnífica aventura. Al mismo tiempo reforzará algunos aprendizajes que le serán muy útiles para su buen desempeño en la escuela. Les proponemos algunas actividades para guiarlo en este desafío.

Antes de comenzar
No es necesario esperar a que nuestro hijo sepa leer y escribir para proponerle que cree sus propios libros. Aprender a construir sus propias historias requiere de un proceso que se inicia desde una edad muy temprana.

Lo más importante es estimular su fantasía y su capacidad de expresión oral. Conviene hacerlo con propuestas divertidas que ocupen un corto espacio de tiempo de su día de juegos.

Historias con varios finales
Un buen entrenamiento lo constituyen los libros que conceden al lector el papel de protagonista de la historia. Relatan una aventura e invitan al niño a participar de ella. Para hacerlo, debe tomar sus propias elecciones y saltar de páginas según la opción escogida.

Además de convertir al pequeño en sujeto activo de la lectura, le ayudan a comprender las relaciones causa efecto: el desenlace de la historia depende de sus elecciones.

Una alternativa a este tipo de libros es que nosotros le contemos un cuento y le pidamos que le invente un final. Después podemos preguntarle cómo hubiese terminado la historia de elegir otro final.

Imágenes que despiertan la imaginación
Mostrémosle dos o tres imágenes y pidámosle que construya rápidamente una frase. Veremos cómo, de inmediato, aparecerá la prosa más sorprendente. Las palabras se disfrazan y aparecen implicadas en escenas de amor, aventuras insólitas o peleas.

Dos palabras para un cuento
Podemos pedirle a nuestro hijo que diga dos palabras al azar y que rápidamente las convierta en una historia. No es necesario preocuparse por las reglas de la lógica o por la realidad. Por ejemplo, si escoge "mesa" y "taza", puede crear un cuento sobre una taza que, por las noches, sale a pasear con su mesa voladora. Las posibilidades del cuento son ilimitadas y deberá investigarlas el pequeño creador.

Ilustrando historias
Aunque no sepa leer y ni escribir, a nuestro hijo le encantará que escribamos la historia que él ha creado. Una vez en el papel, podemos pedirle que la ilustre con sus propios dibujos.

No olvidemos que escriba su nombre debajo del título como forma de mostrar su autoría.

Para tener en cuenta
A la hora de armar un libro con nuestro pequeño es importante tener en cuenta los siguientes puntos.

Antes de escribir la historia que ha creado, asegurarse de que cuente con un principio, un desarrollo y un final.

En la tapa colocar el título, el nombre del autor y una ilustración.

El libro será más atractivo y despertará aún más la imaginación de los lectores si tiene una ilustración en cada página.

Si a nuestro hijo no le gusta dibujar, puede recortar imágenes de revistas o utilizar fotografías familiares o ilustraciones bajadas de la web.
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