Artículos. El Sistema Solar II
La imaginación y comparación como herramientas del aprendizaje
Los pequeños de entre 3 y 4 años de edad, utilizan dos recursos de aprendizaje por excelencia: la imaginación y la comparación. A esta temprana edad, el niño se encuentra desarrollando su capacidad de imaginación. A través de la fantasía y del juego, los pequeños imaginan actividades y objetos que en realidad no se encuentran presentes. Gracias a este proceso de representación mental, comprenden cómo es el mundo que los rodea, cuáles son sus características y qué relaciones establecen entre sí los elementos que lo componen. Teniendo en cuenta todo esto, el juego puede resultar fundamental a la hora de adquirir conocimientos acerca del Sistema Solar. Podemos imaginar que partimos con nuestro hijo en una expedición espacial. Para ello, será necesario construir una nave. No tiene por qué parecerse a un transbordador espacial real ni apelar a sofisticadas técnicas de construcción. Lo importante es que el niño imagine su propia nave, determinando también los materiales que necesitaría para hacerla realidad. Una vez construido el medio de transporte que nos conducirá hasta el espacio, podemos distribuir las responsabilidades de cada miembro de la tripulación y dotarlo de un traje espacial. Imaginar el momento del despegue resultará crucial. Será una experiencia muy divertida que estimulará la curiosidad de nuestro hijo. Lo impulsará a preguntar y a solicitar la repetición del juego con mucha más información en su haber.
Otra forma de conseguir que los niños comprendan la importancia del Sistema Solar es a través de la comparación. Los pequeños pueden adquirir nuevos conocimientos en la medida que los vinculan con otros que ya poseen. El juego de las diferencias puede resultar muy apropiado. Para ponerlo en práctica, sugerimos confeccionar fichas, con dibujos muy simples, que expliquen las características de la Tierra en contraposición con el resto de los planetas. Así por ejemplo, puedes crear una ficha en la que se muestre a una persona en la Tierra y a otra en el espacio; o una ficha en la que se observan seres vivos en el planeta Tierra y otra opuesta en la que se refleja un planeta totalmente desolado sin vestigios de vida alguna. El objetivo del juego consiste en ir levantando las fichas, mediante turnos, hasta descubrir los pares opuestos. Quien logre juntar más parejas de fichas será el ganador del juego. Sin necesidad de impartir una clase, y siempre que los niños demuestren interés, el adulto intentará explicar la razones de las diferencias. Partiendo de la base de que los niños necesitan de la reiteración de los juegos, no conviene apurarse en explicarlo todo en un sólo día. Las dudas y las preguntas irán surgiendo paulatinamente.
No debemos olvidar que el aprendizaje nace de la relación con las personas, cosas, ideas y situaciones. El juego es una de las mejores formas de enseñarle a nuestro hijo lo divertido y fácil que resulta aprender.

Acercarse al mundo de la ciencia
El aprendizaje científico es un proceso que nace de la curiosidad natural por comprender los fenómenos que nos rodean. Esta curiosidad es el elemento esencial de toda investigación científica, el primer eslabón de una larga cadena que supone el planteamiento de los problemas, la constatación experimental y la búsqueda de explicaciones.
A partir de los 5 años de edad, un niño posee la madurez intelectual suficiente para acercarse al mundo de la ciencia. Es capaz de observar fenómenos detalladamente y de plantear preguntas complejas. Además, le encanta realizar experimentos simples que estimulan su aprendizaje. Por todo ello, ésta es una excelente edad para comenzar a enseñarle las bases del conocimiento científico. El Sistema Solar es uno de esos temas privilegiados que le ayudan al niño a concebir el mundo como un gran laboratorio. Al igual que los astrónomos, la primera tarea que debes compartir con él es la de mirar al cielo. A simple vista o con la ayuda de un telescopio, puedes observar con tu hijo una noche estrellada. Distinguir la luna con sus diferentes formas, los planetas que pueden ser vistos desde la Tierra y las estrellas, resultará fascinante.
También puedes realizar experimentos sencillos, muy útiles a la hora de comprender ciertos fenómenos. Por ejemplo, para explicarle a un niño por qué el suelo de Marte es rojo, deberás colocar en el fondo de un recipiente, papel de cocina rociado con agua. Una vez que el papel esté bien humedecido, esparce sobre él limaduras de hierro y cúbrelo con un segundo papel. Después de unos días, las limaduras adquirirán un color rojizo propio del óxido. Éste se forma con el contacto entre el agua, el hierro y el oxígeno. El planeta Marte se observa rojo desde la Tierra porque en su suelo existen compuestos de hierro oxidado. Por este motivo, los científicos creen que en este planeta existió agua algún día.
Otro experimento sencillo que puedes llevar a cabo es la fabricación de cráteres lunares. Para ello, tendrás que cubrir la superficie de un recipiente con una capa de harina de aproximadamente dos centímetros de grosor. Esta capa de harina deberá ser alisada con el borde de una regla. Desde una altura de dos metros, deja caer cucharaditas de harina como si fuesen meteoritos que impactan sobre la superficie lunar. De esta manera, se formarán verdaderos cráteres con laderas y fondos elevados.

Glosario / El Sistema Solar
AÑO LUZ- Unidad básica de distancia en astronomía. Es la distancia que recorre un rayo de luz en un año.
ASTEROIDES – Masa pequeña de roca o metal que gira alrededor del Sol.
COMETAS – Masas compuestas de polvo y gas que giran alrededor del Sol. Sus órbitas tardan en completarse muchos años. Algunos cometas tienen órbitas más cortas de modo que reaparecen con cierta frecuencia. Este es el caso del famoso cometa Halley.
CONSTELACIÓN – Una de las 88 secciones en las que se ha dividido el cielo con el fin de localizar las estrellas. Muchas constelaciones han adquirido nombres de la mitología griega.
ECLIPSE – Paso de un cuerpo celeste por la sombra de otro. El eclipse de Luna se produce cuando la Luna pasa por la sombra de la Tierra. El eclipse de Sol se produce cuando la Tierra pasa por la sombra de la Luna.
ESTRELLA – Astro que produce energía mediante reacciones nucleares que se producen en su interior. El Sol es una estrella.
GALAXIA – La galaxia es un sistemas de miles de millones de estrellas que se mantienen juntas por la fuerza de la atracción gravitacional. Los meteoritos son restos de cometas. La lluvia de meteoritos se produce cuando la Tierra atraviesa la ruta de un cometa.
GRAVEDAD – La gravedad es la fuerza de atracción mutua que experimentan dos objetos con masa.
METEORITOS – Partículas diminutas del espacio que se queman por fricción con la atmósfera de la Tierra.
ÓRBITA – Trayectoria de un cuerpo alrededor de otro bajo la influencia de la gravedad.
PLANETA – Cuerpo celeste de tamaño considerable que no emana luz propia y que no tiene suficiente masa para provocar reacciones nucleares en su interior que lo conviertan en estrella.
SATÉLITES – Cuerpo celeste sin luz que gira alrededor de un planeta. La Luna es el satélite de la Tierra.
SISTEMA SOLAR – El Sistema Solar está formado por el Sol, nueve planetas con sus respectivos satélites, asteroides, cometas, meteoritos; y gas y polvo interplanetario.
VÍA LÁCTEA – La Vía Láctea es nuestra galaxia. Cuenta con aproximadamente 100.000 millones de estrellas (entre ellas el Sol) y tiene forma de espiral.
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