Artículos. Juguetes seguros
Los juguetes son herramientas indispensables para el crecimiento intelectual, emocional y social de nuestro hijo. Sin embargo, debemos tomar algunas precauciones a la hora de ofrecérselos. En principio, que sean adecuados para su edad y capacidades pero, además, que sean seguros.

Para bebés
En el caso de los más pequeños, conviene cerciorarse de que los juguetes tengan un tamaño bastante grande. Recordemos que la boca y la garganta del bebé son muy flexibles, por lo que puede ocurrir que se atragante con ellos.

Buscar juguetes cuyo empaque diga que son aptos para niños menores de 3 años. Este parámetro internacional indica que no contienen piezas pequeñas que puedan tragarse o inhalarse, ni que están fabricados con materiales que pueden aumentar de tamaño si se mojan con saliva. Todos los juguetes deben estar producidos con materiales resistentes para que no puedan romperse o partirse mientras el pequeño juega con ellos.

Asegurarse de que los silbatos que están dentro de los juguetes que hacen ruido estén bien afirmados y no se puedan desprender.

Evitar los juguetes pesados con los que el bebé pueda golpearse o lastimarse.

Mirar bien si los peluches tienen los ojos y la nariz bien fijados. Quitarles lazos, cordones o accesorios pequeños antes de dárselos a nuestro hijo. El riesgo de asfixia es muy alto. Guardar los juguetes de los hermanos más grandes que contengan piezas pequeñas en lugares a los que el bebé no tenga acceso.

Para los más grandes
Como primera medida tenemos que darle a nuestro hijo juguetes que sean adecuados para su edad y capacidades. Las indicaciones de los fabricantes pueden ayudar, pero somos los padres los que decidimos si está preparado para utilizar un juguete determinado. Recordemos que la edad especificada en el empaque se incluye con fines pedagógicos y no de seguridad.

Probemos el uso y manejo del juguete en la tienda. Este consejo es especialmente recomendable para los niños que lo han visto en un anuncio de la televisión y pueden tener una imagen muy diferente de lo que es en realidad.

No compremos juguetes que contengan elementos cortantes o que puedan causar daño. Tampoco aquellos que no tengan instrucciones en las que se especifiquen las precauciones que hay que seguir al momento de su uso.

Tengamos en cuenta que los juguetes químicos deben indicar su peligrosidad y las precauciones que hay que tomar. Los que funcionan a electricidad están limitados a una tensión de 24 voltios. Los triciclos, caballitos o coches deben ser lo suficientemente estables como para evitar el riesgo de vuelco.

Es importante almacenar los juguetes por edad. El juguete que para un niño es seguro, para otro puede representar un peligro.

Juguetes tóxicos
Un apartado especial merecen los juguetes que pueden contener sustancias tóxicas. La intoxicación crónica por sustancias químicas es muy común en los niños. Las más comunes son los metales pesados como el plomo, el cadmio, el cromo o el bario.

No olvidemos que nuestros hijos están en contacto mucho tiempo con sus juguetes y, cuándo son pequeños, se los llevan constantemente a la boca.

Para evitar este riesgo, debemos comprar juguetes de empresas conocidas que cuenten con controles y con estándares de calidad garantizados.

Conviene tener especial cuidado con los juguetes que tengan colores fuertes y brillantes y con los que desprenden un olor fuerte y penetrante. Algunos ejemplos son los juguetes de madera barnizados o pintados, los de caucho, goma o plástico blando, los libros de cuentos impresos con tintas con plomo o los cosméticos para niñas como sombras, esmalte para uñas o lápiz labial.

Actualmente, los imanes son uno de los mayores problemas que presentan los juguetes. Tanto por su gran presencia como por su capacidad de poner en riesgo la vida. Si un niño traga más de una pieza imantada, las distintas partes pueden fusionarse en el intestino, ocasionando un bloqueo. Seamos cautelosos al ofrecerles estos atractivos juguetes.

Para tener en cuenta
Tengamos en cuenta las recomendaciones de los fabricantes en relación a la edad de uso de los juguetes.

- Leamos atentamente con qué materiales están hechos y si poseen sustancias químicas.
- Busquemos siempre las normas de certificación internacional.
- Evitemos que los niños menores de 3 años jueguen con piezas pequeñas.
- Confiemos en nuestra intuición a la hora de comprar.
- Advirtamos a los hermanos mayores que no dejen sus juguetes al alcance de los más pequeños.
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